
Abelardo de la Espriella presidente de Colombia ya es una realidad. El mandatario asumió este viernes el cargo para el periodo 2026-2030 durante una ceremonia realizada en Cali, convirtiéndose en el primer presidente colombiano en jurar fuera de Bogotá.
El acto protocolar reunió al Congreso, autoridades nacionales y representantes internacionales bajo un estricto esquema de seguridad desplegado en la ciudad del suroeste colombiano.
La juramentación se llevó a cabo poco después de las 3:00 p. m. (hora local) ante el Congreso reunido en un auditorio universitario de Cali. Con ello, el nuevo gobierno rompió con la tradición de realizar la ceremonia presidencial en Bogotá.
De la Espriella, de 48 años, sucede en el cargo a Gustavo Petro luego de imponerse en la segunda vuelta electoral del 21 de junio frente al oficialista Iván Cepeda. Su llegada al poder marca el inicio de una nueva administración de orientación conservadora.
Entre los invitados que llegaron a Cali destacaron el rey Felipe VI de España y varios presidentes de América Latina, entre ellos Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá), Santiago Peña (Paraguay), José Antonio Kast (Chile) y Nasry Asfura (Honduras).
También participaron el primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas, y el fiscal general encargado de Estados Unidos, Todd Blanche.
Las autoridades implementaron un amplio dispositivo de seguridad con retenes y controles para revisar vehículos y prevenir posibles amenazas.
Tras la ceremonia, De la Espriella tenía previsto trasladarse a un batallón militar de Cali para presentarse ante las tropas. Según lo informado, buscará elevar la moral de los uniformados y advertir a los grupos armados ilegales que operan en la zona que deberán entregarse o serán declarados “objetivo militar”.
El presidente ha adelantado que enfrentará la violencia en Colombia con una estrategia distinta a la de la administración anterior. Entre sus principales medidas figura el cierre de las mesas de negociación con los grupos armados ilegales, al considerar que la política de paz fracasó.
La seguridad se perfila como uno de los principales desafíos de su gestión, en un contexto marcado por la presencia de estructuras vinculadas al narcotráfico, la minería ilegal y organizaciones armadas.
Con la juramentación de Abelardo de la Espriella presidente de Colombia, el país inicia un nuevo periodo presidencial que estará marcado por desafíos en materia de seguridad, gobernabilidad y polarización política.
