
En las elecciones presidenciales, Fuerza Popular mantiene la ventaja con el 98,59% de actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
La agrupación liderada por Keiko Fujimori suma 9.075.116 votos, equivalentes al 50,051%, mientras que Juntos por el Perú alcanza 9.056.638 votos, con el 49,94%.
Un acta observada se genera cuando un funcionario de la ONPE detecta irregularidades en el documento, como la falta de firmas, datos ilegibles o inconsistencias entre la cantidad de votos emitidos y el número de ciudadanos que sufragaron en la mesa.
Si estas observaciones no pueden resolverse en una primera revisión, las autoridades programan audiencias para efectuar un nuevo recuento.
Por otro lado, un acta impugnada surge cuando el personero de una organización política cuestiona la votación por presuntas irregularidades, como casos de suplantación de identidad o errores detectados en las cédulas de sufragio.
Los personeros de los partidos pueden solicitar la nulidad de una mesa de sufragio solo en situaciones excepcionales, como incidentes que hayan impedido votar a un elector o ante presuntas manipulaciones de votos. En una primera instancia, el Jurado Electoral Especial evalúa cada pedido.
Asimismo, el Jurado Nacional de Elecciones transmite a nivel nacional las audiencias públicas en las que revisa estos casos, con la participación de los personeros de las organizaciones políticas y, en algunos casos, de representantes del Ministerio Público.
Durante las diligencias, las autoridades electorales descartan las cédulas borroneadas y las declaran nulas. Actualmente, el número de actas susceptibles de impugnación asciende a 1.305.