
El accidente aéreo ocurrido el sábado 1 de agosto en Nasca, que dejó 13 personas fallecidas, entre ellas 11 turistas europeos y dos tripulantes peruanos, volvió a poner bajo la lupa a Aerodiana, la empresa operadora del vuelo turístico siniestrado.
La aeronave, una Cessna Gran Caravan C-208, despegó desde el aeropuerto de Pisco con el objetivo de sobrevolar las Líneas de Nazca, uno de los principales atractivos turísticos del Perú. Sin embargo, pocos minutos después se perdió el contacto con la torre de control y la avioneta cayó a unos dos kilómetros del aeropuerto de Nazca.
Tras la tragedia, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) suspendió temporalmente las operaciones de Aerodiana mientras continúan las investigaciones para determinar si la empresa cumplía con las regulaciones aeronáuticas, los procedimientos operativos y los requisitos de seguridad exigidos por ley.
De acuerdo con la información registrada en la SUNAT, Aerodiana inició operaciones en 2005 y tiene como actividad principal el transporte aéreo de carga, según su ficha RUC.
Con el paso de los años, la compañía se posicionó también en el mercado de los vuelos turísticos sobre las Líneas de Nazca, operando principalmente desde el aeropuerto de Pisco, desde donde partió el vuelo accidentado.
La empresa contaba con autorización para realizar vuelos turísticos, por lo que la investigación no se centra únicamente en la existencia de permisos, sino en si cumplía correctamente con las regulaciones aeronáuticas y los procedimientos operativos.
El MTC informó que la suspensión es una medida preventiva y permanecerá vigente hasta que concluyan las investigaciones oficiales. La Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos analiza la evidencia técnica de la aeronave, las comunicaciones con la torre de control y el estado de los restos para determinar las causas del siniestro.
Uno de los elementos que ahora cobra mayor relevancia es el contexto en el que despegó la avioneta.
Ese sábado, la zona registró fuertes vientos y tormentas de arena, condiciones que podrían haber afectado la operación del vuelo.
Además, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia, mencionó que la tripulación reportó un problema mecánico antes de que se perdiera el contacto radial con la aeronave.
Los peritos deberán establecer si el accidente fue provocado por factores climáticos, una falla mecánica o una combinación de ambos elementos.
@antonioolopezz Se cayó la misma avioneta que estuve hace 1 semana #peru #nazca #lineasdenazca ♬ sonido original – antonioolopezz
Mientras avanzan las investigaciones, también han aparecido testimonios de viajeros que utilizaron recientemente el servicio de Aerodiana.
Uno de los casos más comentados fue el de un turista español, quien aseguró haber realizado el mismo recorrido una semana antes de la tragedia junto a sus padres.
En un video publicado en sus redes sociales afirmó: “En ese aeropuerto solo hay 3 vuelos al día y solo opera esta avioneta”. También indicó que se trataba de la opción más cara, con un costo aproximado de 300 dólares por persona.
Esta no es la primera vez que Aerodiana aparece en el ojo de la tormenta. En 2010, una de sus aeronaves fue presuntamente secuestrada por narcotraficantes. Los delincuentes intentaron trasladarla hacia Brasil y mantuvieron cautiva a toda la tripulación.
La tragedia en Nasca del 1 de agosto se suma a los accidentes aéreos ocurridos en 2008, 2010, 2015 y 2022. En conjunto, estos siniestros han dejado más de medio centenar de víctimas.
Las Líneas de Nazca, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, dependen en gran medida del turismo. Además, los sobrevuelos representan una de las principales actividades económicas de la zona.
El accidente vuelve a abrir una pregunta incómoda: ¿ha sido suficiente la supervisión preventiva del Estado sobre las empresas que realizan estos vuelos?
La suspensión de Aerodiana y la investigación en curso podrían marcar un punto de inflexión para el sector. Todo ocurre en un momento en el que el Perú vuelve a aparecer en la prensa internacional por un accidente aéreo de gran magnitud.