
Lo que comenzó como un intento de fuga terminó en una violenta escena captada por cámaras de seguridad.
Cinco internos escaparon de un centro de rehabilitación clandestino, ubicado en el anexo 8 de las Praderas de San Antonio de Jicamarca, al salir por el techo del inmueble.
Sin embargo, uno de ellos fue alcanzado por un trabajador del establecimiento, quien lo golpeó violentamente hasta dejarlo inconsciente y luego lo arrastró de regreso al local.
Las cámaras de seguridad instaladas por vecinos, quienes aseguran estar cansados de escuchar gritos de auxilio provenientes del inmueble, captaron el momento en que los internos escapan por los techos.
Durante la huida, uno de ellos cayó desde una altura considerable y terminó con la cabeza ensangrentada. Mientras algunos lograron correr varias cuadras, un trabajador del centro alcanzó a varios de los fugitivos y los golpeó con puñetes y patadas.
En otra de las imágenes se observa cómo reduce a uno de los internos, lo arroja al suelo hasta dejarlo inconsciente y luego lo arrastra de regreso al establecimiento. Las escenas registradas evidencian la extrema violencia con la que actuó el empleado.
Tras la difusión del caso, la municipalidad clausuró temporalmente el centro de rehabilitación, que había iniciado sus actividades en mayo.
Los vecinos contaron que desde hace meses escuchaban gritos de auxilio y pedidos desesperados provenientes del inmueble. Sin embargo, aseguraron que no denunciaban por temor a represalias.
También afirmaron que los responsables del local los intimidaban para evitar que hablaran. Después de la intervención, observaron cómo retiraban sus pertenencias y el inmueble quedó en silencio.
Mientras tanto, el paradero del trabajador que aparece golpeando a los internos continúa siendo desconocido. Los residentes esperan que las autoridades investiguen el caso y determinen las responsabilidades correspondientes.