
Una llovizna bastó para volver a inundar decenas de viviendas en Villa El Salvador y Villa María del Triunfo.
El colapso de las tuberías de desagüe afectó a más de 30 familias, que perdieron enseres y enfrentan nuevamente las consecuencias de un problema que, aseguran, se repite cada año.
Entre los damnificados hay niños con condiciones médicas que permanecen expuestos a la humedad y al agua acumulada. Los vecinos responsabilizan a Sedapal y a las municipalidades por no ejecutar una solución definitiva.
La llovizna colapsó el sistema de drenaje y el agua comenzó a emerger por inodoros y lavaderos, inundando calles y viviendas en pocos minutos.
Las familias no tuvieron tiempo para poner a salvo sus pertenencias.
El agua dañó electrodomésticos, colchones, muebles y medicamentos, dejando cuantiosas pérdidas. En varios casos, las viviendas quedaron inhabitables tras la inundación.
Los afectados denuncian que las inundaciones se repiten desde hace cinco años y reclaman una obra que ponga fin al problema.
Aseguran que Sedapal y la municipalidad se responsabilizan mutuamente, mientras las familias continúan afrontando las pérdidas.
Entre los damnificados hay adultos mayores, niños con autismo y síndrome de Down, además de una familia que perdió medicamentos indispensables por el ingreso del agua a su vivienda.