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Arnie Hussid fue uno de los modelos más cotizados de la televisión peruana a fines de los años 90, hasta que su carrera se derrumbó tras ser detenido por tráfico ilícito de drogas.
El peruano-israelí, que desfilaba junto a figuras como Marina Mora y trabajaba en el programa de Gisela Valcárcel, fue condenado a seis años de prisión en 2004.
Su historia, marcada por la fama, la cárcel y una posterior expulsión del país, volvió a ser recordada.
Arnie Hussid llegó al Perú desde Israel a fines de los años 90, con padre israelí y madre peruana, en busca de un mejor futuro.
Su físico y su cabello largo le abrieron las puertas del modelaje. Desfiló junto a Richard Dulanto y Edith Tapia, los modelos más solicitados de la época.
Su popularidad creció y Gisela Valcárcel lo convocó para su programa, que se emitía por Red Global en 1998. Hussid también incursionó en los negocios con una cevichería en Lince, vivía en Miraflores y manejaba un BMW.
Una mañana de junio de 2003, la policía interceptó a Arnie Hussid tras haber dejado una carta en Serpost con destino a Israel que contenía sobres de cocaína.
La detención se produjo en el marco de una investigación por narcotráfico que terminó con el modelo en la cárcel.
El caso acaparó la atención de todos los medios, que cubrieron su captura y su posterior traslado al penal de Lurigancho tras 15 días detenido en Dirandro.
En medio del escándalo, Gisela Valcárcel fue una de las pocas figuras que respaldó públicamente al modelo.
“Arnie es alguien a quien conozco hace muchísimo tiempo. Un ser humano de primera”, declaró la conductora en ese entonces.
Pese al respaldo, Hussid fue trasladado al penal de Lurigancho y en 2004 recibió una sentencia de seis años de pena privativa de libertad.
Aunque la condena era de seis años, Arnie Hussid salió en libertad en 2006, un par de años después de la sentencia.
Su situación migratoria no pudo regularizarse y en 2009 Migraciones le dio plazo hasta octubre de ese año para abandonar el país.
Hussid se fue a Ecuador, donde puso un negocio en Montañita, se casó y tuvo tres hijos. Allí dejó atrás la vida farandulera, se comprometió con su fe judía y, tras 15 años, volvió al Perú solo de visita.