El ministro del Interior, César Astudillo, desmintió el rescate del empresario Jenss Lara y aseguró que fue una liberación.
Mientras que su par de Defensa, Rafael Belaúnde, justificó su presencia en Trujillo pese a que el estado de emergencia no cubre esa región.
La versión oficial del Ejecutivo cambió en menos de 24 horas, luego de que inicialmente se atribuyera a la policía el rescate de la víctima.
El ministro del Interior desmintió la versión inicial del rescate y afirmó categóricamente: “No ha sido un rescate de un secuestrado, no, sino ha sido una liberación”.
Astudillo precisó que “un rescate con una unidad de intervención militar policial, etcétera, no, eso no ha sucedido”.
A pesar de esto, la presidenta Keiko Fujimori había destacado el trabajo policial en la liberación.
El ministro de Defensa llegó de madrugada a Trujillo tras el secuestro y asesinato de 4 personas, recorrió la zona y acompañó patrullajes. Tras la liberación, Belaúnde interrogó cara a cara a los detenidos.
Gastón Rodríguez, exministro del Interior, advirtió que “el interrogatorio es exclusividad de la Policía Nacional” y que esa intervención “puede originar es que se vicie el proceso por impugnación de los abogados”.
Belaúnde justificó su presencia en Trujillo debido a un estado de emergencia que, según fuentes, no existe en esa región.
Edwin Zegarra, viceministro de Defensa, precisó que la medida “solamente incluye la provincia de Pataz, no está incluido otra, otra región aparte de esa”.
El ministro del Interior no apareció en Trujillo; su ausencia fue atribuida inicialmente a un problema personal y luego el mensaje fue modificado.