
Los baby sicarios de El Callao tienen entre 12 y 14 años, manejan armas de guerra y cometen asesinatos con total impunidad.
Organizaciones criminales del primer puerto los reclutan porque saben que la ley los protege: un menor de esa edad no puede ingresar a un penal regular.
Las bandas criminales de El Callao utilizan a menores de edad porque saben que no recibirán condenas como las de un adulto.
“Ese chibolo no se va a ir preso. Ese chibolo no te va a tirar dedo porque sabe que eso se va a ir a la calle”, explicó Ruperto Cardoza, mejor conocido como Osama, quien es familiar de víctimas de los baby sicarios.
Los menores son enganchados con drogas, armas y dinero, y luego son entrenados para cometer sicariato, quemar vehículos y eliminar enemigos de las bandas.
Alias Juanca, de 14 años, es uno de los denominados baby sicarios que operan en El Callao.
En marzo de este año, asesinó a Luz Angélica López, una mujer que le reclamó a él y a su banda que desalojaran una propiedad que habían convertido en su guarida.
“Como la matamos a la vieja, son 3 días de fragancia”, confesó el menor en un audio.
A los pocos días, fue liberado porque la ley no permite internar a menores de 14 años en centros como Maranguita.
Su lugarteniente, Eitan, de solo 12 años, fue asesinado por otro menor identificado como Jordan.
“Una cadena de menores de edad que están contaminados para delinquir”, advirtió el alcalde del Callao, César Pérez.
Ante esta problemática, el alcalde del Callao, César Pérez, presentó un proyecto de ley para modificar el Código de Niños y Adolescentes.
“Maranga es un reclusorio juvenil para los chicos entre 14 y 18 años, y lamentablemente dejan a los adultos que ya cumplieron 18 también ahí”, explicó la autoridad.
La propuesta plantea que los menores de 12 a 14 años ingresen a un lugar donde tengan psicólogos, profesores, pediatras y talleres de re socialización.
Pérez sostuvo que el Estado tiene la obligación de trabajar por la recuperación de estos menores y no darlos por perdidos.
“Lo que yo no puedo aceptar en mi cabeza es que finalmente, si es un niño o un adolescente entre 12, 14 años, decir ya se perdió y no lo vamos a rescatar socialmente”, declaró.