
Bélgica e Irán empataron sin goles este domingo por la segunda jornada del Grupo G, resultado que deja abierta la lucha por la clasificación a los dieciseisavos de final. Pese a dominar gran parte del encuentro, los europeos no lograron romper la resistencia iraní y sumaron su segundo empate consecutivo en el torneo.
El conjunto belga generó las ocasiones más claras del partido, especialmente a través de Leandro Trossard y Kevin De Bruyne, pero se encontró con una destacada actuación del arquero Alireza Beiranvand. La selección iraní, por su parte, también tuvo oportunidades para llevarse la victoria y vio cómo el VAR anuló un gol de Mehdi Taremi por una posición adelantada milimétrica.
La situación se complicó aún más para Bélgica cuando Nathan Ngoy fue expulsado a los 67 minutos tras derribar a Taremi cuando el delantero se encaminaba solo hacia el arco de Thibaut Courtois. Con un jugador menos durante más de veinte minutos, los Diablos Rojos resistieron los intentos iraníes y rescataron un punto que mantiene con vida a ambas selecciones.
El gran protagonista del encuentro fue el arquero Alireza Beiranvand, quien evitó en repetidas ocasiones la caída de su arco. El guardameta iraní respondió con seguridad ante los remates de Maxim De Cuyper, Kevin De Bruyne y otros jugadores belgas que intentaron romper la igualdad.
Su actuación fue clave para que Irán mantenga intactas sus opciones de avanzar de ronda. El arquero registró siete atajadas durante el compromiso y fue reconocido como el mejor jugador del partido gracias a sus intervenciones en momentos determinantes.
Irán estuvo cerca de adelantarse en el marcador a los 25 minutos mediante una jugada preparada en un tiro libre. Ehsan Hajsafi sorprendió con un pase raso hacia Mehdi Taremi, quien definió de media vuelta y venció a Courtois.
Sin embargo, tras la revisión de la jugada, el VAR confirmó que el delantero iraní se encontraba en posición adelantada al momento de recibir el balón. La decisión mantuvo el empate y permitió que Bélgica evitara una situación todavía más complicada en el encuentro.
Cuando Bélgica dominaba las acciones, un error defensivo terminó condicionando su desempeño. Nathan Ngoy intentó retroceder el balón hacia Courtois, pero dejó el pase corto y permitió que Taremi quedara con ventaja rumbo al arco.
Ante la inminente ocasión de gol, el defensor belga derribó al atacante y recibió la tarjeta roja directa. Desde ese momento, los europeos tuvieron que modificar su planteamiento y concentrarse en sostener el resultado frente a una selección iraní que ganó confianza con la superioridad numérica.
Con este resultado, Bélgica e Irán llegaron a dos puntos y permanecen igualados en la clasificación del Grupo G. Ambos equipos habían empatado también en sus respectivos debuts mundialistas.
La definición del grupo se trasladará a la última jornada. Bélgica enfrentará a Nueva Zelanda, mientras que Irán se medirá ante Egipto. Dependiendo de los resultados, cualquiera de las cuatro selecciones aún mantiene posibilidades de avanzar a los dieciseisavos de final.