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La expectativa por el concierto de BTS en el Estadio de San Marcos ha detonado un acelerado comercio informal de boletos a través de redes sociales y plataformas digitales. Esta coyuntura viene siendo aprovechada por redes dedicadas a la falsificación y duplicación de tickets.
En este contexto, la modalidad de estafa más recurrente no consiste en alterar la gráfica exterior del pase, sino en la clonación masiva de su código QR para comercializarlo de forma paralela a múltiples compradores.
Frente a esta situación, es vital considerar que el sistema de validación electrónica ubicado en las puertas del recinto únicamente permite el acceso a la primera persona cuyo código sea registrado en los lectores. Quienes adquieran entradas por vías no oficiales corren el riesgo de quedarse fuera del recinto si la copia del ticket ya fue leída previamente.
Al examinar boletos digitales presentados en formato PDF por vendedores particulares, resulta fundamental prestar atención a la coherencia visual del archivo. Las alteraciones más habituales incluyen cambios en el tipo de letra, bordes difusos en la superposición de datos personales o inconsistencias en los metadatos del documento. Cualquier edición visible sobre los números de documento de identidad o nombres debe considerarse una señal inmediata de adulteración.
En el caso de las entradas impresas en físico, la verificación requiere inspeccionar los elementos de seguridad del papel térmico original. Un boleto genuino debe contar con sellos de agua, elementos holográficos y una impresión nítida del código QR. Las reproducciones apócrifas suelen emplear papel de gramaje delgado, carecen de brillo en las marcas holográficas y sufren un rápido desgaste o decoloración al frotarse o exponerse al calor.
Para garantizar la autenticidad de una entrada nominativa, el único canal con validez legal e institucional es la plataforma de la ticketera oficial, Ticketmaster, accediendo directamente desde la cuenta personal del usuario registrado.
Las empresas organizadoras recuerdan de manera constante que las transferencias informales o revendas no cuentan con garantías de reemisión ni devolución en caso de duplicidad.
Si un usuario identifica que su pase ha sido víctima de clonación antes del evento, debe comunicarse de inmediato con el Centro de Ayuda de la ticketera para asentar el reclamo. Asimismo, es imprescindible conservar todas las constancias de transferencia bancaria, números de contacto y capturas de pantalla de las conversaciones con el revendedor para presentar la denuncia correspondiente ante la División de Estafas de la Policía Nacional del Perú.