
El paso de la caballería del Ejército Peruano llenó de elegancia la avenida Brasil durante la Gran Parada y Desfile Cívico Militar 2026.
En este contexto, el Regimiento de Caballería “Mariscal Domingo Nieto” y los Húsares de Junín cautivaron al público con la sincronía entre jinetes y caballos, convirtiéndose en una de las postales más imponentes de la jornada.
Asimismo, cada formación exhibió la disciplina y precisión que caracteriza a estas históricas unidades. De esta manera, sus integrantes recorrieron la avenida entre aplausos y constantes muestras de admiración del público.
El desfile reunió al Regimiento de Caballería “Mariscal Domingo Nieto”, escolta oficial de la presidenta, y a los Húsares de Junín, dos de las unidades más representativas del Ejército Peruano.
Ambos regimientos se alternan en las ceremonias protocolares. El año pasado los Húsares de Junín asumieron la escolta presidencial por el bicentenario de la Batalla de Junín, mientras que este año esa responsabilidad volvió a recaer en el Regimiento “Mariscal Domingo Nieto”.
Los oficiales resaltaron que el vínculo entre el jinete y el caballo comienza desde la etapa de formación como cadetes y se fortalece con el entrenamiento diario.
Los caballos de armas, de mayor tamaño y fortaleza, reciben una preparación especializada para mantener la calma frente al ruido y las exigencias del desfile.
Esa preparación permite que jinetes y caballos se desplacen con precisión y elegancia en cada presentación.