
Este 28 y 29 de julio en los distritos del Rímac y Barrios Altos, familias celebraron Fiestas Patrias con tertulias criollas, reencuentros y nostalgia; don José Luis y don Ricardo compartieron cerveza y discusiones por Polo Campos, mientras doña Eugenia se reencontró con su familia después de 10 años.
Don José Luis Liñán y don Ricardo Palacios, vecinos del Rímac por más de 50 años, celebraron con una cerveza y una tertulia marcada por el criollismo.
“Que a él no le gusta Polo Campos, a mí tiene canciones muy buenas… tenemos de qué discutir entre nosotros”, declaró don José Luis.
Ambos recordaron la época en que la peña criolla del Rímac era un punto de encuentro para los amantes de la música criolla.
Doña Eugenia, de Barrios Altos, se reencontró con su familia después de 10 años. “Con mi hermana Emma, que hemos venido a visitar a mi tía Eugenia porque se celebra 28 de julio… y acá en familia es lo más grato compartir”, declaró su sobrina.
Recordaron la tradición de comer panetón a la medianoche del 27 para el 28. “Panetón el 28 de julio, claro, a las 12, a las 12, no, así fue, 27 para 28, su panetón y su chocolate”, rememoró doña Eugenia.
Pelusa celebró el teléfono con su hermana radicada en Grecia, recordando que antiguamente las Fiestas Patrias duraban tres días.
“Que antiguamente eran 3 días, pues era 28, 29 y 30. Muchas cosas se han perdido, pero aún así hay cosas muy agradables que todavía recordar”, señaló.
Cantó “Quiero emborrachar al corazón” para evocar el amor criollo.