
Siete disparos acabaron con la vida de Freddy Espinoza, conductor de la empresa Translima, de 56 años.
El crimen ocurrió en un nuevo ataque contra el transporte público en el distrito de Carabayllo. Aunque lo trasladaron de emergencia al hospital de Collique, no logró sobrevivir debido a la gravedad de sus heridas.
En medio del dolor, la familia denunció la falta de testigos. Además, reveló que desde hace dos años los transportistas pagaban cupos a las bandas criminales “Los Centauros” y “Los Deza” para continuar operando.
El crimen se registró cuando dos sujetos a bordo de una motocicleta interceptaron el bus que conducía Freddy Espinoza en el distrito de Carabayllo y abrieron fuego en al menos siete ocasiones, pese a que la unidad transportaba pasajeros.
Gravemente herido, el chofer fue trasladado de emergencia al Hospital de Collique, donde falleció debido a la gravedad de las lesiones.
Tras el asesinato, los hermanos de la víctima revelaron que la empresa Translima pagaba cupos desde hace dos años a las bandas criminales “Los Centauros” y “Los Deza” para que sus unidades pudieran circular sin ser atacadas.
La familia de Freddy Espinoza expresó su preocupación por el avance de las investigaciones y aseguró que los presuntos responsables podrían quedar en libertad por falta de testigos.
Según explicaron, muchas personas que presenciaron el ataque prefieren guardar silencio por temor a represalias de las organizaciones criminales.
Los familiares también cuestionaron por qué se produjo el atentado si, según afirman, los pagos extorsivos se encontraban al día.
Aunque la Policía logró detener a los presuntos implicados, el caso continúa en investigación y aún no existe una sentencia firme.