
El terremoto de magnitud 7.4 registrado ayer en Colombia dejó una emergencia que afecta a distintas zonas del país. Tras el movimiento sísmico, seis departamentos enfrentan carreteras bloqueadas, mientras los aeropuertos permanecen sin vuelos comerciales y los hospitales trabajan al límite de su capacidad.
Ante esta situación, las autoridades decretaron toque de queda en varias ciudades para evitar saqueos y mantener el orden. En Cali, la medida rige de 8 p.m. a 6 a.m.; en Pereira, de 6 p.m. a 5 a.m.; y en Manizales, de 10 p.m. a 5 a.m.
Además, los hospitales de la zona operan al 100 % de su capacidad y algunos centros colapsaron por completo. Por ello, se suspendieron cirugías y consultas externas.
Las vías de comunicación en seis departamentos presentan graves daños, con carreteras agrietadas, derrumbes y tramos interrumpidos, lo que dificulta el desplazamiento en las zonas afectadas.
Además, los aeropuertos de Pereira, Manizales, Armenia, Cartago y Buenaventura mantienen operaciones restringidas y priorizan vuelos médicos, humanitarios y de aviación de Estado.
En tanto, el Hospital Santa Margarita fue evacuado por daños estructurales. En otras zonas, algunos hospitales colapsaron por completo, lo que generó la necesidad de instalar hospitales de campaña.
El alcalde de Cali ordenó el toque de queda y la militarización de la ciudad ante “amenazas de saqueo”. En Pereira y Manizales también se aplicaron restricciones horarias.
Además, las autoridades pidieron a la población que reportara cualquier intento de saqueo o hecho de inseguridad.
Mientras tanto, los equipos de emergencia y rescatistas continúan con las labores para salvar vidas y llevar agua potable, medicinas y alimentos a las zonas más afectadas.