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El miedo se ha instalado entre los comerciantes del Mercado Número 3 del distrito de Breña. Los trabajadores denuncian que presuntos integrantes de la organización criminal “La Federación” les exigen el pago de 8 mil soles a cambio de no atentar contra sus vidas.
Para presionarlos, los extorsionadores envían a sus celulares videos en los que exhiben armas de fuego y también registran en imágenes sus puestos de trabajo y viviendas, una estrategia que busca sembrar el terror entre las víctimas y obligarlas a ceder a sus exigencias.
Según los comerciantes, los extorsionadores se comunican desde números telefónicos extranjeros y envían información detallada sobre sus familiares para demostrar que los tienen plenamente identificados.
A través de mensajes intimidatorios, los delincuentes buscan obligarlos a pagar los montos exigidos bajo amenazas de muerte
En una de las comunicaciones, los criminales advierten: “Comuníquese, yo mire lo que tenemos para usted. Si no se quiere comunicar, 30 le voy a meter en la cara”.
En otro de los mensajes, lanzan una amenaza aún más directa: “La Federación, alíñate con nosotros porque si no te vas a morir saliendo del mercado”.
La situación ha llevado al límite a los comerciantes del mercado. Uno de los afectados denunció que, además de afrontar pagos municipales, impuestos y obligaciones con proveedores, ahora deben lidiar con las exigencias económicas de las organizaciones criminales.
Según explicó, los 8 mil soles que les exigen resultan imposibles de reunir para quienes dependen de las ventas diarias para subsistir. “Somos pequeños comerciantes que sobrevivimos día a día con nuestras ventas”, expresó.
El temor se ha apoderado de los comerciantes del Mercado Número 3 de Breña. Algunos ya evalúan cerrar sus puestos ante el constante acoso de los extorsionadores y esperan que la Policía y la Fiscalía actúen antes de que las amenazas se conviertan en una tragedia.
Los afectados aseguran que se sienten obligados a pagar para poder seguir trabajando, ya que los delincuentes no solo los amenazan a ellos, sino también a sus familiares y viviendas. Según denunciaron, esta situación se arrastra desde hace cuatro meses y mantiene en zozobra a decenas de comerciantes.