¿Cómo empezar a correr desde cero y de forma progresiva? Conoce estos tips para evitar lesionarte

Aprende a estructurar tus primeros entrenamientos mediante el método CaCo

El error más común al iniciarse en el ‘running’ es intentar correr distancias largas o ritmos acelerados desde el primer día, lo que suele derivar en sobrecargas musculares o problemas en articulaciones como rodillas y tobillos. La estrategia más eficaz y respaldada por especialistas es el método CaCo (alternar intervalos de caminata rápida con trote suave).

Comenzar con sesiones de 20 a 30 minutos donde se combinen 2 minutos caminando y 1 minuto trotando permite que el sistema cardiovascular, los tendones y los músculos se adapten sin impacto excesivo.

Equipamiento básico y cuidado de la pisada

Antes de sumar kilómetros, es fundamental contar con unas zapatillas diseñadas específicamente para correr, las cuales deben ofrecer amortiguación adecuada según tu peso y tipo de pisada, evitando tenis planos o desgastados de uso urbano.

Asimismo, es aconsejable utilizar indumentaria técnica transpirable que prevenga rozaduras y mantener una postura erguida con zancadas cortas y fluidas, asegurando que el apoyo del pie caiga debajo del centro de gravedad del cuerpo para minimizar el impacto.

Descanso, calentamiento y constancia semanal

Un plan sostenible para principiantes debe contemplar un máximo de tres salidas por semana en días no consecutivos (por ejemplo: martes, jueves y sábados), complementadas con calentamiento dinámico previo y estiramientos suaves al terminar.

Los días de descanso o de entrenamiento cruzado (como caminatas ligeras, natación o fortalecimiento de fuerza en piernas y abdomen) son indispensables para la regeneración del tejido muscular y la prevención de molestias comunes como la fascitis plantar o la periostitis tibial.