
El uso prolongado de pantallas en niños puede incrementar el riesgo de desarrollar problemas visuales como miopía, advirtió el médico oftalmólogo José Benites Falconi, representante de la Clínica Oculaser.
El especialista explicó que la falta de autocontrol en los menores puede llevarlos a una exposición excesiva a dispositivos electrónicos y a utilizarlos a una distancia inadecuada, factores que pueden afectar su salud visual.
Uno de los principales riesgos es el desarrollo de la miopía, problema visual que, según Benites, se ha convertido en una epidemia.
El especialista también mencionó otros síntomas asociados a la exposición prolongada, entre ellos fatiga visual, dolores de cabeza y alteraciones en la calidad del sueño.
Benites señaló que el cristalino de los niños es más transparente que el de los adultos y sostuvo que, por ello, la exposición a la luz azul de las pantallas puede generar un mayor impacto en su salud visual.
Ante la consulta sobre si la miopía asociada al uso excesivo de pantallas puede curarse, Benites afirmó que no puede corregirse.
“No, no se puede corregir, pero lo que sí podemos es limitar las horas”, declaró el especialista de la Clínica Oculaser.
El oftalmólogo recomendó que los menores de 2 años no tengan acceso a pantallas, salvo para videollamadas, mientras que los niños de 2 a 6 años no deberían superar una hora diaria de exposición.
Además, aconsejó mantener los dispositivos a una distancia de entre 30 y 45 centímetros de los ojos para reducir la fatiga del músculo ocular, que puede sufrir tras largos periodos de esfuerzo.