A pesar de haber debutado con una gran victoria por 2-1 ante la República Checa, la interna de la selección de Corea del Sur estalló tras la filtración de un video donde dos periodistas de su propio país se burlan cruelmente de su capitán y máxima estrella, Heung-min Son, criticando su pasado en el servicio militar.
La respuesta del plantel no se hizo esperar y los futbolistas han iniciado un boicot masivo contra los medios de comunicación surcoreanos enviados a la fiesta mundialista.
El penoso incidente ocurrió en Guadalajara durante las prácticas previas al torneo, cuando los reporteros creyeron que sus micrófonos estaban completamente apagados.
“¿Por qué el capitán corre como si fuera el líder de un regimiento militar? ¿Acaso piensa que está en el ejército? ¡Pero si ni siquiera completó su servicio militar! Estos malditos no saben nada del ejército”, protestaron los periodistas.
Tras enterarse de la viralización del audio, el actual delantero de Los Ángeles FC (MLS) tomó una postura radical en el debut: pasó de largo por la zona mixta, se negó a declarar de forma individual y dejó plantados a los reporteros de su país.
El plantel asiático decidió unirse a su capitán y solo cumplirán con las obligaciones estrictas de la FIFA (ruedas de prensa oficiales y entrevistas a pie de campo), bloqueando cualquier contacto personalizado con sus compatriotas.
Para entender la gravedad del asunto, hay que recordar que en Corea del Sur el servicio militar obligatorio es un tema sumamente sensible debido a las tensiones con Corea del Norte.
Por ley, los ciudadanos surcoreanos deben cumplir 21 meses de servicio militar. Sin embargo, Son y sus compañeros consiguieron la exención total tras ganar la medalla de oro en los Juegos Asiáticos de 2018.
Debido a este logro, el exdelantero del Tottenham solo tuvo que calzarse el uniforme durante 3 semanas (21 días) para cumplir con tareas y ejercicios básicos, lo que motivó la burla de los periodistas.
La Asociación Coreana de Fútbol (KFA) tuvo que intervenir de emergencia este miércoles para intentar apagar el incendio mediático: “La federación lamenta los comentarios inapropiados realizados por algunos periodistas. La filtración causó gran conmoción y decepción en el equipo que se esfuerza al máximo representando al país”.
Debido al escándalo, la delegación surcoreana destituyó de inmediato al jefe de prensa de la selección y los nuevos encargados tuvieron que ofrecerle disculpas formales a Heung-min Son para intentar calmar las aguas.