‘Coyote vs. Acme’ llegó a los cines después de superar una odisea que parecía sacada de una de las desventuras de su protagonista. La película de Warner Bros., que combina acción real con los personajes animados de Looney Tunes, estuvo terminada pero fue archivada por el estudio en 2023 como parte de una estrategia financiera. Durante meses, su destino fue incierto hasta que la presión de seguidores y figuras de Hollywood ayudó a mantener viva la posibilidad de verla en pantalla grande.
La producción, dirigida por Dave Green y protagonizada por Will Forte, John Cena y Lana Condor, había demandado alrededor de 70 millones de dólares. Warner Bros. también contemplaba destinar entre 30 y 40 millones adicionales a su lanzamiento y promoción, por lo que decidió no estrenarla y registrarla como una pérdida para obtener beneficios tributarios. La medida provocó críticas debido a que se trataba de una película ya terminada y que había obtenido comentarios positivos en funciones de prueba.
El giro llegó cuando Warner Bros. aceptó poner la cinta a disposición de otros compradores. Tras negociaciones que no prosperaron inicialmente, Ketchup Entertainment adquirió los derechos mundiales en marzo de 2025 por una cifra reportada de unos 50 millones de dólares. La distribuidora decidió llevarla a los cines y convirtió el accidentado recorrido de la producción en parte central de su promoción. Así, la historia de una película que se negó a desaparecer terminó siendo uno de sus principales argumentos de venta.
Con la película fuera del calendario de Warner Bros., la atención pasó rápidamente de los estudios al público. El equipo detrás de ‘Coyote vs. Acme’ comenzó a defender públicamente el proyecto y los seguidores hicieron lo propio en redes sociales. El hashtag #ReleaseCoyoteVsAcme se convirtió en una de las principales herramientas para pedir que la producción no quedara guardada indefinidamente, mientras distintas figuras de Hollywood expresaban su respaldo.
La campaña no se quedó únicamente en internet. Entre las imágenes que ayudaron a mantener vivo el reclamo estuvieron las de personas disfrazadas de Wile E. Coyote frente a los estudios de Warner Bros., una escena que resumía de manera casi literal la situación de la película: el personaje que nunca se rinde intentando conseguir justicia frente a una compañía mucho más poderosa.
La defensa también ganó fuerza después de una proyección organizada para integrantes del equipo. Lo que debía ser una oportunidad para despedirse de una película que parecía condenada al olvido terminó convirtiéndose en una muestra de respaldo. La función fue conocida como una “función fúnebre”, pero quienes estuvieron allí comenzaron a hablar positivamente del resultado y cuestionaron que una producción terminada no pudiera llegar al público.
Ese entusiasmo permitió que el proyecto mantuviera visibilidad durante los meses siguientes, incluso cuando las primeras negociaciones para encontrarle un nuevo distribuidor no llegaron a buen puerto. El reclamo de los seguidores, el respaldo de profesionales de la industria y la insistencia de sus propios realizadores consiguieron que ‘Coyote vs. Acme’ siguiera teniendo una posibilidad que parecía perdida: encontrar un estudio dispuesto a rescatarla.
La presión pública consiguió que Warner Bros. abriera la puerta a una posible venta, pero eso no significó que la película tuviera asegurado un nuevo hogar. Durante los meses siguientes aparecieron compañías interesadas en hacerse con el proyecto, aunque las conversaciones avanzaron con dificultad. Las condiciones económicas planteadas por el estudio no convencieron a los potenciales compradores y, por un momento, el futuro de la producción volvió a quedar en suspenso.
El escenario cambió cuando Ketchup Entertainment decidió apostar por la cinta. La distribuidora adquirió los derechos mundiales en marzo de 2025 y asumió el desafío de convertir una producción que había pasado años en el limbo en un estreno cinematográfico. La compañía ya tenía experiencia con los personajes de Looney Tunes, un antecedente que ayudó a entender el potencial de llevar nuevamente a estos personajes a las salas.
El rescate no solo permitió que ‘Coyote vs. Acme’ tuviera una fecha de estreno. También modificó la manera de presentar la película ante el público. Su accidentado recorrido dejó de ser un problema que debía ocultarse y pasó a convertirse en parte de su identidad, una historia real que encajaba de manera casi perfecta con el argumento de una cinta sobre un personaje que se enfrenta a una enorme corporación en busca de justicia.
La nueva campaña encontró una oportunidad en la propia historia de la película. El argumento presenta a Wile E. Coyote enfrentándose a ACME, la corporación cuyos productos llevan décadas provocándole accidentes en sus intentos por atrapar al Correcaminos. La promoción aprovechó esa coincidencia para presentar la cinta como una producción que también tuvo que luchar contra un sistema que parecía impedirle llegar al público.
El resultado fue una respuesta importante en internet. El tráiler lanzado en 2026 consiguió 25,6 millones de visualizaciones durante sus primeras 24 horas, una cifra presentada como récord para el lanzamiento de un tráiler de una película familiar de un estudio independiente. La campaña dejó de esconder el pasado de la producción y lo convirtió en una razón para querer verla.
La película finalmente llega a las salas latinoamericanas, incluido Perú, con una historia detrás que modificó por completo la percepción del proyecto. Su recorrido no garantiza un éxito de taquilla, pero sí consiguió algo que durante meses parecía imposible: que una película terminada pudiera ser vista y evaluada por el público.
Además, ‘Coyote vs. Acme’ encontró una particular conexión entre ficción y realidad. En la cinta, Wile E. Coyote intenta enfrentarse a una enorme corporación después de años de sufrir las consecuencias de sus productos. En la vida real, la película tuvo que sobrevivir a decisiones corporativas, negociaciones fallidas y casi tres años de incertidumbre antes de conseguir un nuevo distribuidor.