
El sismo de magnitud 5.1 registrado el sábado en Junín dejó al menos cinco fallecidos, 32 heridos y más de 300 damnificados.
Los pobladores del anexo de Pumpunya denuncian que la ayuda no llega a todos los afectados y aseguran que muchos pasaron la noche a la intemperie o en carpas improvisadas, mientras continúa el temor tras las réplicas.
De acuerdo con información preliminar, el jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Enrique Vásquez, informó que el sismo dejó cinco víctimas mortales. Cuatro de ellas son veladas en la plaza principal de la localidad, que también funciona como centro de acopio. Asimismo, se reportan 32 heridos, de los cuales seis permanecen hospitalizados.
Además, denuncian que delincuentes ingresaron a viviendas destruidas para robar electrodomésticos.
Pobladores de Pumpunya denuncian que la ayuda del Gobierno no está llegando de manera equitativa a todos los damnificados.
Un testigo relató que su cuñado, con apoyo de la Policía Nacional del Perú (PNP), rescató a su sobrina de entre los escombros y la trasladó al SAMU, que posteriormente la derivó a un hospital.
Los vecinos han improvisado refugios con mantas y colchones. Muchos permanecen junto a sus chacras por temor a que delincuentes ingresen a sus viviendas y se lleven sus pertenencias.
Las autoridades continúan con el empadronamiento de los afectados y la evaluación de los daños ocasionados por el sismo.