La imborrable huella de Messi en Perú tras su debut internacional en la Copa de la Amistad

Con solo 9 años marcó 8 goles, consoló a un rival y la familia que lo alojó guarda su camiseta como un tesoro

Lionel Messi debutó internacionalmente en Perú hace 29 años, cuando con solo 9 años disputó la Copa de la Amistad contra el Cantolao.

Aquel niño tímido que no se despegaba de su pelota marcó 8 goles, consoló a un rival derrotado y dejó una huella imborrable en el fútbol peruano.

La familia que lo alojó en Pueblo Libre guarda su camiseta como un tesoro y los futbolistas que lo enfrentaron aún recuerdan aquel partido como una lección imborrable.

¿Cómo fue el debut internacional de Messi en la Copa de la Amistad?

El 4 de febrero de 1997, Lionel Messi disputó la final de la Copa de la Amistad contra el Cantolao en Lima. El astro argentino, que vestía la camiseta de Newell’s Old Boys, demostró su habilidad con la zurda y dejó atrás a rivales de mayor estatura y peso.

Timoteo Falla, delantero del Cantolao, recordó: “Él era el 10 diferente de ese equipo. Tenía toda esa virtud, esa habilidad de que el balón venía y la bajaba y ya estaba”.

La familia Méndez y la camiseta que guardan como tesoro

Los Méndez, de Pueblo Libre, alojaron a Messi en su primera gira internacional. La anfitriona recuerda que el niño era “bastante delgadito, pequeño” y que nunca pedía por su madre. “Todo el tiempo era con la pelota”, afirmó.

Antes de regresar a Argentina, Messi le regaló a Kevin, el hijo de la familia, la camiseta que usaba en los entrenamientos. “Simplemente la guardamos y después vino la sorpresa de quién realmente era Leo Messi”, contó.

El gesto que lo diferenció: consoló a un rival tras la final

Tras la derrota del Cantolao, uno de sus jugadores se tiró al piso desconsolado llorando. Messi, en lugar de celebrar, se acercó a consolarlo.

“Fíjense lo que hace Messi. Apenas advierte que hay un chico rival, y van todos los chicos de Newell’s atrás de Messi a levantarlo”, narró el periodista.

Ese gesto, registrado en las imágenes del partido, anticipaba la grandeza del jugador que años después sería considerado el mejor del mundo.

Messi y las frutas: un hábito saludable que lo diferenciaba

Mientras sus compañeros del Newell’s comían hamburguesas en el kiosco, Messi buscaba frutas y ensaladas.

“Nos preguntaba dónde hay un lugar para comer frutas o ensaladas. Pensamos que era una broma, pero no”, recordó el director de prensa del Cantolao.

Ese hábito, poco común en un niño de 9 años, ya lo diferenciaba del resto y anticipaba la disciplina que lo llevaría a la cima.