
Jessica Castro Vázquez, joven madre de una bebé de 6 meses, denunció a su expareja, un instructor de la Policía Nacional, Noé Bryan Guayapoma de la Cruz, por agredirla físicamente a ella y a su hija.
La denuncia, que incluye golpes, amenazas con arma de fuego y una orden de alejamiento incumplida, ocurre en un contexto donde el agresor se desempeña como instructor en la escuela de suboficiales de la policía.
Jessica Castro denunció que el suboficial Noé Bryan Guayapoma la agredió durante su embarazo, amenazándola con un cuchillo y con su arma de fuego, y que luego del nacimiento de su hija, la golpeó contra una pared de drywall.
La víctima relató que Guayapoma la agredió sobre su bebé, mientras la niña gritaba. Castro señaló que el agresor tenía chats y videos comprometedores con alumnas de la escuela de suboficiales, algunas menores de edad, lo que desencadenó las agresiones al ser descubierto.
La agraviada contó que las agresiones comenzaron cuando descubrió las conversaciones de Guayapoma con las alumnas. Una vez, mientras estaba embarazada, él la amenazó con un cuchillo.
La madre del denunciado también la agredió verbalmente, exigiéndole que se arrodille, en presencia de efectivos policiales que no detuvieron al suboficial pese a estar en flagrancia.
Castro afirmó que, a pesar de tener una orden de alejamiento, el agresor siguió acercándose y golpeándola, destrozándole el teléfono y dejándole el rostro “totalmente destruido”.
Jessica Castro se encuentra sola con su bebé en Lima, sin familiares en la ciudad; su madre vive en Cajamarca.
El agresor no le brinda apoyo económico para la manutención de la hija de ambos, a pesar de tener vehículo y bienes que, según la denunciante, transfirió a nombre de su madre.
La joven no puede trabajar porque no tiene con quién dejar a su hija, y el lugar donde vive se mantiene en reserva por temor a represalias.