Más de 80 familias protestan por desalojo ante ampliación de la Carretera Central: “No somos invasores”

Vecinos muestran títulos de propiedad desde 1977 y denuncian que sus mascotas quedaron atrapadas entre escombros.

Más de 80 familias afectadas por el desalojo en la Carretera Central protestaron con títulos de propiedad en mano, luego de que la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) demoliera sus viviendas y negocios para ampliar la vía en Comas. Los residentes, que aseguran tener inscripciones en Registros Públicos desde 1977, denunciaron que las autoridades los tomaron por sorpresa el sábado pasado sin una notificación formal previa. “Nosotros no somos invasores, tenemos nuestra ficha registral en la Sunarp”, declaró una afectada mientras mostraba los documentos a la prensa.

Mascotas y un menor quedaron atrapados entre los escombros

Una vecina denunció que su hijo permanece dentro de la vivienda derrumbada y que sus cuatro perros y dos gatos también quedaron atrapados tras la demolición. “A mí dijeron ‘salgan, salgan, salgan’. Mi predio era de 4 pisos, solamente han hecho dos cortes y yo no pude hacer nada”, relató la afectada con desesperación. Otra propietaria señaló que su esposo de 72 años trabajó toda su vida para tener una óptica, una escuela de choferes, un centro de control bionaturista y su vivienda en el mismo predio.

Rotura de tubería agrava situación de damnificados

En medio de la demolición de los 2000 metros cuadrados que ocupaban las familias, una tubería de desagüe se rompió y el agua comenzó a recorrer toda la zona. Los afectados indicaron que no cuentan con agua ni luz, y que temen que ingresen a robar a sus propiedades porque los policías ya no se encuentran resguardando la zona. Más de 700 efectivos policiales y 300 agentes municipales participaron inicialmente en el operativo.

Familias exigen respuestas mientras municipio avanza con ampliación

Los residentes mostraron sus títulos y negaron haber recibido notificación formal a pesar de que la municipalidad afirma haber avisado en enero. “Han pisoteado nuestros derechos. Nos dijeron que en dos días iban a botar el desmonte y no podemos entrar a nuestras casas”, denunció una vecina. La obra busca ampliar dos carriles la Avenida Ramiro Prialé para liberar la congestión vehicular en Lima Este.