
La Policía Nacional del Perú desarticuló en el distrito de Villa El Salvador un presunto centro de operaciones utilizado por una banda dedicada al robo y comercialización ilegal de vehículos.
Durante la intervención, los agentes descubrieron un inmueble donde, según las investigaciones, los integrantes de la organización cambiaban placas, alteraban la identidad de vehículos de alta gama y los preparaban para su posterior venta en el mercado ilegal.
Los efectivos también encontraron miles de autopartes almacenadas en distintas habitaciones del predio, así como tres vehículos que registraban denuncias por robo.
El inmueble intervenido aparentaba ser una vivienda familiar. Sin embargo, las investigaciones policiales apuntan a que funcionaba como centro de operaciones de una organización dedicada al robo y comercialización ilegal de vehículos y autopartes.
Durante la inspección del primer piso, los agentes encontraron una gran cantidad de piezas vehiculares, entre ellas puertas, maleteras, asientos, motores y balones de gas natural.
Además, los efectivos hallaron miles de autopartes ocultas en distintos ambientes de la vivienda. Según las primeras indagaciones, estos componentes permanecían almacenados para su presunta comercialización en el mercado ilegal.
Las investigaciones revelan que las organizaciones dedicadas al robo de vehículos suelen operar bajo dos modalidades. La primera consiste en desmantelar las unidades para comercializar sus piezas por separado en mercados ilegales de autopartes.
La segunda modalidad está vinculada a la extorsión. En estos casos, los delincuentes retienen el vehículo robado y exigen una suma de dinero a su propietario a cambio de devolverle la unidad.
Según las autoridades, ambos métodos forman parte de las estrategias utilizadas por estas organizaciones para obtener ganancias ilícitas a partir del robo de vehículos.
En uno de los ambientes del inmueble, los agentes encontraron tres vehículos que registraban denuncias por robo: dos camionetas Kia Sportage y una minivan.
Durante la inspección, los efectivos detectaron irregularidades en la identificación de las unidades y hallaron placas que no correspondían a los vehículos intervenidos, un indicio que refuerza la hipótesis de una presunta alteración de su identidad para dificultar su rastreo.
Las investigaciones preliminares indican que las unidades fueron robadas entre el 20 y el 27 de mayo en los distritos de Surco, Surquillo y San Miguel. Según las autoridades, los vehículos permanecían en el inmueble y presuntamente estaban a la espera de ser desmantelados para la comercialización ilegal de sus partes.
Los vehículos recuperados serán trasladados a la Dirección de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial para su posterior entrega a sus propietarios.