Trujillo: Destruyen por completo el histórico geoglifo ‘Triple Espiral’ de Laredo por presunta invasión de tierras

Un acto vandálico motivado por el tráfico de terrenos ha borrado de la historia uno de los vestigios arqueológicos

Karla Viso durante su derecho a réplica en Magaly TV La Firme donde respondió a las acusaciones de Diealis por el acuerdo de confidencialidad.

La provincia de Trujillo enfrenta una de las agresiones más severas contra su legado histórico tras confirmarse la desaparición absoluta del geoglifo ‘Triple Espiral’, ubicado en la quebrada Santo Domingo, dentro del distrito de Laredo.

Este invaluable vestigio arqueológico, que por más de dos décadas ha permanecido bajo el amparo y administración del Ministerio de Cultura, fue borrado deliberadamente por desconocidos que vulneraron el perímetro protegido de la zona.

Sandra Barrantes, subdirectora de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de La Libertad, lamentó profundamente el suceso y lo catalogó como una pérdida de magnitud internacional, precisando que, a diferencia de incidentes previos donde la maquinaria pesada solo dejó marcas superficiales, este ataque fue ejecutado con el objetivo explícito de eliminar el diseño del terreno.

La trascendencia de este geoglifo radicaba en su rol como uno de los componentes más emblemáticos y con mayor potencial turístico del complejo arqueológico de Santo Domingo, un área que cuenta con delimitación legal e inscripción en los Registros Públicos.

Este espacio no solo albergaba la mencionada espiral, sino que custodia múltiples evidencias prehispánicas clave para comprender el desarrollo de las sociedades antiguas en el valle de Moche. Ante la gravedad del escenario, la DDC La Libertad ha convocado a un comité de expertos especializados en la conservación de estas líneas para realizar un diagnóstico técnico exhaustivo.

Invasión de tierras bajo la lupa: Fiscalía investiga a mafias de terrenos tras el atentado arqueológico

Las primeras líneas de investigación apuntan de forma directa a mafias dedicadas a la usurpación e invasión ilegal de terrenos en la región. El atentado se perpetró apenas unos días después de que la Policía Nacional y el Ministerio de Cultura ejecutaran un operativo en el que se demolieron tres chozas precarias y se intervino a cinco sujetos que alegaban custodiar el predio para un tercero.