Durante una reciente transmisión en vivo por la plataforma Kick, el streamer Diealis sorprendió a sus seguidores al expresar su incomodidad por una visita inesperada en su propia casa. Según relató, Zully —influencer que alquila una habitación en su vivienda ubicada en Surco— recibió a Alexis José Callañaupa, conocido como Cañita, sin informarle previamente.
“Oye, verdad, ni un clip. Cañita ha estado en mi jato con Zully. Acuérdense que yo vivo acá. Yo tengo que estar enterado, simplemente porque es mi casa”, dijo visiblemente molesto. El comentario generó reacciones inmediatas en redes sociales, donde se abrió el debate sobre los límites entre convivencia y privacidad en espacios compartidos por creadores de contenido.
La visita de Cañita habría sido parte de una colaboración entre streamers, pero Diealis dejó claro que no se trata de celos ni control, sino de respeto por el espacio que él administra. “Cuando es tu casa, tienes que estar enterado. Qué es eso”, cuestionó en vivo, mientras sus seguidores comentaban en tiempo real.
Zully, por su parte, no ha emitido una respuesta directa, aunque semanas atrás había mencionado su intención de mudarse para tener mayor independencia. Actualmente paga S/1.000 mensuales por el cuarto que alquila en la casa del padre de Diealis.
La situación ha generado tensión entre los seguidores de ambos creadores, quienes suelen compartir transmisiones, retos y dinámicas desde el mismo espacio. Algunos usuarios consideran que Diealis tiene razón en exigir comunicación previa, mientras otros creen que el streamer exageró la reacción.
Lo cierto es que el incidente ha puesto sobre la mesa una conversación más amplia sobre los límites en las casas de contenido, donde la convivencia entre influencers puede volverse compleja cuando se mezclan lo profesional y lo personal.