Un director y un docente de un colegio habrían obligado a sus alumnos a realizar trabajos de demolición de una estructura de concreto dentro del plantel, y uno de los escolares perdió la vida cuando la pared se derrumbó sobre él.
Taylor Segundo I. R , de 18 años, falleció tras recibir el impacto, y su padre afirmó que su hijo le confesó que realizaba esas labores a cambio de una buena calificación, ya que si no participaba le bajarían la nota.
Los estudiantes cambiaron cuadernos por combas, sogas y carretillas para derrumbar una antigua estructura de concreto dentro del colegio, una actividad que no formaba parte de su educación formal.
Según la Dirección Regional de Educación, de manera preliminar un docente habría autorizado a los propios alumnos a intervenir la estructura como parte de una actividad académica.
Otro estudiante resultó afectado por el accidente y sobrevivió de milagro, pero sufrió un shock emocional y recibe acompañamiento psicológico.
El padre de Taylor Segundo I. R pidió justicia por la muerte de su hijo, a quien describió como un joven amable que recién comenzaba a vivir.
La víctima le había advertido sobre la presión que ejercían los responsables: “mi hijo me decía papá, si no me voy a hacer de ahí, me van a bajar la nota.”
La familia enfrenta este momento con un profundo dolor mientras espera que las autoridades determinen responsabilidades sobre quienes permitieron que los alumnos realizaran una labor riesgosa dentro del plantel.