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La madrugada del martes, Donald Trump anunció un acuerdo de alto al fuego entre Israel e Irán, tras días de intensos enfrentamientos. Sin embargo, horas después, se reportaron nuevos ataques aéreos que pusieron en duda la vigencia del pacto. Desde la Casa Blanca, Trump expresó su frustración y lanzó una advertencia directa a su aliado israelí: “No lancen esas bombas. Si lo hacen, será una violación grave. ¡Traigan a sus pilotos a casa!”.
El mandatario utilizó su plataforma habitual para dirigirse tanto a Israel como a Irán, recordándoles que “el alto al fuego ya está en vigor” y que cualquier violación sería inaceptable. En su publicación, Trump aseguró que ambos países “no tienen idea de lo que están haciendo” y pidió que se detuvieran antes de que la situación se descontrole.
Pese al llamado de Donald Trump, el gobierno israelí afirmó que responderá “enérgicamente” a cualquier violación del cese al fuego. En un comunicado oficial, el primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo que Israel había alcanzado los objetivos de su operación militar y que aceptaba la tregua, pero advirtió que no tolerará nuevos ataques.
Por su parte, Irán negó haber lanzado misiles contra Israel, aunque reconoció que respondería si se confirmaban nuevas agresiones. El ataque más reciente dejó al menos cuatro muertos en la ciudad israelí de Beer Sheva, entre ellos varios jóvenes y niños, lo que ha intensificado la presión internacional para evitar una escalada.
Antes de partir hacia la cumbre de la OTAN en los Países Bajos, Trump declaró que tanto Irán como Israel habían violado el acuerdo, pero fue especialmente crítico con Tel Aviv. “No estoy feliz si Israel lanza una bomba por un cohete que quizás fue un error”, dijo a la prensa, subrayando la necesidad de contención.
Este episodio marca un giro en la postura de Trump hacia Israel, tradicionalmente uno de sus aliados más cercanos. Su llamado a la moderación y su tono firme podrían redefinir el papel de Estados Unidos como mediador en Medio Oriente, en un momento en que la región se encuentra al borde de una nueva crisis.
