
La llegada de la Selección de Corea del Sur al Aeropuerto de Incheon tras su fracaso en el Mundial 2026 se convirtió en un auténtico caos. El ahora exentrenador del equipo, Hong Myung-bo, fue el blanco principal de una hinchada enfurecida que lo recibió con feroces insultos, cánticos hostiles e imágenes fúnebres, obligando a un despliegue de más de 100 policías antidisturbios tras recibir brutales amenazas de muerte en internet.
A pesar de aterrizar a las 4:00 de la madrugada de este martes 30, una multitud armada con megáfonos y pancartas esperaba al ex DT para desatar su furia al no perdonar la pronta eliminación en el Grupo A (detrás de México y Sudáfrica) y le gritaron en la cara que devuelva los 2 mil millones de wones ($1.3 millones de dólares) de su contrato.
Un grupo de manifestantes montó pancartas con el rostro del técnico decoradas como si fueran retratos fúnebres, acompañadas por la frase: “El fútbol coreano está muerto”.
Custodiado por un cordón humano de seguridad y el arquero Jo Hyeon-woo a la cabeza, Hong Myung-bo caminó con el rostro desencajado y en silencio absoluto hasta subir a una van. No tardó ni 120 segundos en salir de la terminal.
🚨 | 𝐁𝐑𝐄𝐀𝐊𝐈𝐍𝐆: 𝐇𝐎𝐍𝐆 𝐀𝐑𝐑𝐈𝐕𝐄𝐒 𝐀𝐓 𝐈𝐍𝐂𝐇𝐄𝐎𝐍
— Joel Kim (@KNTFootball) June 29, 2026
Hong and several players arrived at 4AM hoping to avoid protesters, but a large crowd was waiting. 🤯
Fans banged drums, chanted "Hong Myung-bo out!" & hurled curses/insults at the coach. 🫡🇰🇷 pic.twitter.com/X2XWlEjLGW
La crisis deportiva escaló rápidamente a un problema de seguridad nacional debido al violento ambiente en las plataformas digitales, por lo que la Asociación Coreana de Fútbol (KFA) tuvo que cancelar por primera vez en la historia el evento oficial de bienvenida y la conferencia de prensa tradicional.
La policía de Incheon desplegó tres unidades móviles de choque luego de detectar una publicación en internet que decía textualmente: “Iré al aeropuerto el día que regrese Hong y lo mataré”.