
Los terremotos que sacudieron Venezuela provocaron el colapso de más de 250 edificios y dejaron un panorama de devastación, especialmente en La Guaira, una de las ciudades más afectadas por la emergencia.
El desastre volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de muchas construcciones frente a un sismo de gran magnitud.
El ingeniero geólogo José Macharé explicó que la poca profundidad del terremoto incrementó la fuerza con la que se sintió el movimiento.
Esa condición elevó el impacto sobre las edificaciones ubicadas cerca del epicentro. El especialista señaló que muchos inmuebles colapsaron por deficiencias en su construcción o por el hundimiento del terreno.
“Ha fallado la estructura en la base del edificio. No ha tenido una viga, una vigueta solera, o no han llegado las columnas”, afirmó.
Según detalló, La Guaira fue una de las ciudades más afectadas por el desastre. En esa zona, más de un centenar de edificios quedaron completamente destruidos tras el fuerte sismo.
José Macharé advirtió que la autoconstrucción representa uno de los principales riesgos frente a un terremoto de gran magnitud en el Perú.
Explicó que muchas viviendas y edificios se amplían sin asesoría técnica ni supervisión profesional.
Ante este escenario, Macharé recomendó a la población evaluar las condiciones estructurales de sus viviendas y corregir posibles deficiencias.
También instó a construir con asesoría profesional para reducir la vulnerabilidad frente a futuros movimientos sísmicos.