
Las recientes lluvias y aniegos registrados en distintos puntos de Lima volvieron a evidenciar las dificultades de la capital para manejar grandes cantidades de agua.
Ante este escenario, el Senamhi no descarta que el fenómeno El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” en los próximos meses, lo que podría generar precipitaciones de mayor intensidad.
El ingeniero especialista en hidráulica explicó que Lima cuenta con un sistema de drenaje deficiente y que gran parte de su suelo es impermeable, por lo que el agua tiende a acumularse en la superficie, especialmente en las zonas periféricas del norte y sur.
El especialista señaló que distritos con mal drenaje, como Villa El Salvador y Villa María del Triunfo, enfrentarían mayores afectaciones porque el agua se acumula ante la falta de desfogues adecuados.
Explicó que en los distritos metropolitanos el suelo más impermeable permite que el agua fluya hacia el mar, mientras que en las zonas periféricas la geografía y la falta de drenajes hacen que permanezca por más tiempo.
Además, advirtió que los techos de algunas viviendas, construidos con materiales poco resistentes, también representan un riesgo.
Aunque Lima no está acostumbrada a lluvias intensas, existen antecedentes de episodios que provocaron graves inundaciones.
En enero de 1970, una lluvia torrencial dejó 17 milímetros de agua en cuatro horas, una cifra muy superior al promedio anual de 10 milímetros.
El episodio inundó el bypass de Javier Prado con la avenida Arequipa, donde algunos vehículos llegaron a flotar. Ante el actual escenario del fenómeno El Niño, el Senamhi advierte que podrían repetirse episodios de lluvias de similar intensidad.