
Para millones de jugadores en todo el mundo, Edward Kenway es el pirata definitivo del mundo de los videojuegos. Sin embargo, el protagonista de Assassin’s Creed: Black Flag estuvo a punto de ser un personaje completamente diferente. Trece años después de su debut, el actor galés Matt Ryan reveló los secretos mejor guardados detrás del carismático asesino del Caribe.
El nacimiento de Edward Kenway estuvo rodeado de un absoluto misterio. Cuando Matt Ryan se presentó al casting, ni siquiera sabía que estaba trabajando para Ubisoft. Su agente lo llamó para una audición de lo que supuestamente era una nueva serie de televisión sobre piratas.
El personaje originalmente estaba escrito para ser del norte de Inglaterra, por lo que el actor ensayó y realizó toda su prueba con ese acento, pero fue recién al viajar a los estudios de grabación en Montreal donde se enteró de que lideraría uno de los videojuegos más masivos de la industria.
El cambio de rumbo más importante de la historia ocurrió cuando los desarrolladores escucharon hablar a Matt Ryan fuera del guion con su voz natural. Al notar que sonaba distinto, el actor les explicó que era originario de Swansea, en Gales. Tras contarles la historia de su ciudad natal, el equipo quedó tan encantado que reescribió el pasado de Edward para hacerlo galés.
Los paralelismos entre la vida real y la ficción no tardaron en aparecer. Ryan dejó Gales a los 19 años para mudarse a Bristol; curiosamente, en el guion del juego, Kenway realiza exactamente el mismo viaje.
Para moldear la personalidad rebelde y ambiciosa del pirata, el director del juego le dio al actor una referencia cinematográfica bastante particular. “El creador original quería un personaje que fuera un poco como Patrick Swayze en la película Point Break (Punto de quiebre)”, confesó Ryan
Además, el intérprete defendió el trabajo de la captura de movimiento, asegurando que su labor fue una actuación completa en el set y no un simple doblaje de voz.
El regreso del actor para grabar contenido adicional en Assassin’s Creed: Black Flag Resynced (la esperada versión remasterizada del título) trajo un problema imprevisto: el paso del tiempo.
Tras más de una década, la voz de Matt Ryan cambió considerablemente. Para solucionarlo, el director de proyecto tenía que ponerle los audios del juego original constantemente para que el actor pudiera calibrar su tono y volver al registro exacto de su juventud.
Al ser consultado sobre si volvería a interpretar al pirata en un proyecto completamente nuevo, Ryan no ocultó su entusiasmo: “Es un personaje tan bueno, ¿quién no querría volver?”.