Empresario denuncia intervención irregular de policías: “Me acompañaban hasta para ir al baño”

Cuatro policías fiscales ingresaron con engaños a su oficina sin orden judicial.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Un empresario denunció una intervención irregular de cuatro policías de la Policía Fiscal Aduanera en su oficina, quienes ingresaron con engaños haciéndose pasar por clientes, sin entregarle una orden judicial y bajo el argumento de que comercializaba contrabando.

Luis Alfonso Herrera, gerente de Optimus Enterprise, relató que los agentes le dieron 15 minutos para entregar documentos, le requisaron tres pares de zapatillas personales y dos celulares, y que tras presentar una denuncia en inspectoría comenzó a recibir amenazas para que la retire.


¿Cómo ocurrió la intervención irregular de policías al empresario?

Los cuatro policías ingresaron a la oficina de Luis Alfonso Herrera haciéndose pasar por clientes. Le mostraron fugazmente un acta que decía “orden de comisión”, pero no le entregaron ninguna copia.

Argumentaron que el empresario importaba productos electrónicos ilegales y comercializaba contrabando.

El empresario señaló que no tenía orden judicial y que los agentes revisaron toda la oficina, incluyendo cajones, sin autorización.


Empresario denunció robo de pertenencias y recibe amenazas

Los policías se llevaron tres pares de zapatillas personales del empresario, de su esposa y de su hija, argumentando que no se vendían en Perú y que debía tener trazabilidad.

También se llevaron sus dos celulares personales, que fueron guardados en el chaleco de un policía, rompiendo la cadena de custodia.

Herrera denunció el hecho en inspectoría y tres días después comenzó a recibir llamadas de números de otros países con voz de robot que le decían “cancela la denuncia”.


Empresario con 10 años de formalidad denuncia maltrato policial

El empresario, cuya empresa tiene 10 años de funcionamiento y es completamente formal, aseguró que es la primera vez que enfrenta una situación similar.

Relató que durante la intervención se sintió vulnerable y con miedo, al igual que sus trabajadores, y que los policías no le permitieron leer el acta con tranquilidad.