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El empresario de eventos Marius Piccini Guerra denunció penalmente a su madre, Pilar Guerra, y a su hermana, Helen Andrea, por presunto secuestro y desfalco.
Según su versión, fue sacado a la fuerza de su casa, encerrado en un centro clandestino en Barrios Altos y mantenido en cautiverio durante tres meses.
Marius Piccini denunció a su madre y hermana por secuestrarlo y encerrarlo en un centro de rehabilitación clandestino para robarle su empresa.
Asegura que hombres tatuados ingresaron a su casa, lo ataron y lo llevaron a Barrios Altos.
Allí convivió con internos con adicciones y sufrió intentos de abuso sexual.
El empresario sostiene que su hermana infló los costos de la productora de eventos y generó una deuda falsa de 140 mil soles.
Mientras él estaba secuestrado, los almacenes fueron saqueados y su hermana habría suplantado su identidad para seguir facturando.
“Ellas sacan todos los equipos porque obviamente quieren quedarse con todo mi negocio”, declaró Piccini Guerra.
Marius Piccini reveló que su madre, Pilar Guerra, firmó su ingreso al centro de rehabilitación, el mismo donde había estado internado un hermano fallecido por adicciones.
Él presentó exámenes que descartarían cualquier adicción o problema de salud mental que justificara el internamiento.
“Yo asumo que es clandestino porque no puedes tener a 60 personas en un cuarto de 4 por 4”, denunció el empresario.
Madre e hija enfrentan una denuncia por secuestro y evadieron las citaciones judiciales, según el denunciante.
Marius Piccini fue liberado tras la presión de las autoridades.
La hermana, Helen Andrea, evitó referirse al caso y prohibió la difusión de su declaración.
Además, la abuela del empresario, presente durante el secuestro, dijo haber escuchado gritos pero no intervino.
“Mi familia no me puede hacer eso”, declaró Piccini a su abuela.