Salud: ¿Por qué enjuagarse la boca con agua tras cepillarse es un grave error?

Conoce de inmediato cuál es el fallo que estarías cometiendo en el baño y cómo corregirlo

Shirley Arica durante su entrevista con Magaly Medina donde habló de su hija y Pablo Heredia

Un hábito diario que podría estar jugando en contra de tu salud sin que te des cuenta. Para millones de personas, terminar de cepillarse los dientes y llenarse la boca con agua para enjuagarse es un acto completamente automático. Sin embargo, diversos especialistas en cardiología y odontología han encendido las alarmas: este error tan frecuente elimina la protección del cepillado y favorece problemas que pueden terminar elevando la presión arterial.

¿Por qué NO debes enjuagarte tras el cepillado?

La razón médica por la que estás arruinando el efecto de tu pasta dental es más simple de lo que parece, ya que al enjuagarte la boca con agua inmediatamente después de cepillarte, lo único que logras es arrastrar y eliminar por completo la capa protectora de flúor que la pasta debe dejar sobre tus dientes.

El flúor necesita quedarse en las piezas dentales durante varios minutos para fortalecer el esmalte y combatir eficazmente las bacterias, porque al dejar la boca desprotegida, proliferan las bacterias causantes de la gingivitis y la enfermedad periodontal (infección de las encías).

¿Cómo afecta esto a tu presión arterial?

Aunque parezca que la boca y el corazón no tienen relación, la medicina sistémica demuestra todo lo contrario. Las bacterias de unas encías enfermas o mal cuidadas pueden pasar fácilmente al torrente sanguíneo a través de los pequeños vasos de la boca.

Una vez en la sangre, estas bacterias provocan una inflamación generalizada en las arterias y dañan las paredes de los vasos sanguíneos. Esta inflamación hace que las arterias se vuelvan más rígidas y estrechas, obligando al corazón a trabajar el doble y provocando un aumento peligroso en la tensión arterial.

¿Cómo lavarse los dientes correctamente?

Para corregir este hábito hoy mismo y cuidar tu salud cardiovascular, los odontólogos recomiendan seguir este sencillo protocolo: Tras terminar tus dos minutos de cepillado, limita tu acción únicamente a escupir el exceso de espuma de la pasta dental. No te metas agua a la boca ni uses enjuague bucal de inmediato. Deja que el flúor actúe de forma prolongada. Si usas hilo dental, hazlo antes del cepillado.