
La Contraloría y la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República detectaron más de 40 equipos de hemodiálisis sin usar dentro de un almacén de EsSalud.
Las máquinas están valorizadas en casi un millón de dólares y fueron compradas en el año 2022 pero permanecen abandonadas dentro de sus cajas.
Una visita inopinada del vicepresidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso, Carlos Zeballos, junto con un equipo de la Contraloría, destapó el hallazgo.
Los equipos se encontraban en el sótano del Seguro Social y todo ocurrió gracias a un aviso anónimo desde el interior de la sede.
Los equipos de hemodiálisis fueron adquiridos por un contrato con la empresa Fresenius Medical Alquer, según información de la Comisión de Fiscalización del Congreso.
Sin embargo, ese contrato no pudo ser pagado. Ante ello, el vicepresidente de la comisión cuestionó por qué la empresa no ha requerido la devolución de los equipos si no fueron cancelados.
Además, durante la fiscalización, los funcionarios intentaron obstruir la labor de los inspectores. incluso uno de los representantes de EsSalud amenazó con denunciar a los fiscalizadores.
En esa misma línea, en el almacén también se encontraron sillones de hemodiálisis abandonados y material médico guardado en sacos.
La inspección no se limitó a los equipos de hemodiálisis, también revisaron PADOMI y evidenciaron el desabastecimiento de más de 55,000 medicamentos solo en el mes de marzo.
Pacientes renales han manifestado su queja ante esta situación. Mientras ellos esperan ser atendidos y requieren de estos equipos para sobrevivir, las máquinas permanecen botadas sin uso.