
Anthony Gárate, el escolar de 18 años que sobrevivió al derrumbe de una pared en su colegio de Iquitos, no accedió a una tomografía en el Hospital Regional de Loreto (HRL) por falta del equipo.
El adolescente, que sufrió golpes y un shock emocional tras ver morir a su compañero aplastado, fue derivado a una clínica privada para realizarse el examen diagnóstico.
El nosocomio no cuenta con un tomógrafo, pese a ser el hospital de referencia para casos complejos de toda la región.
El médico que atendió a Gárate informó que el examen se gestionó a través de un convenio con el Seguro Integral de Salud (SIS) y una entidad privada.
“Ya le estamos haciendo una tomografía a través de un convenio que tenemos autorizado por el Seguro Integral de Salud con la parte privada”, declaró el especialista.
Anthony Gárate presenció la reanimación de su compañero, que falleció aplastado por los escombros durante la demolición improvisada en su centro educativo.
El médico tratante señaló que el menor “ha sufrido un shock emocional” y que está recibiendo acompañamiento psicológico, aunque requerirá terapia posterior.
Los alumnos de quinto de secundaria realizaban trabajos sin las medidas de seguridad adecuadas cuando ocurrió la tragedia.