EsSalud al límite: millonaria deuda con proveedores amenaza con frenar el suministro de medicinas y atención a pacientes

Facturas impagas desde 2021 asfixian a medio centenar de empresas y ponen en jaque el stock de fármacos oncológicos y servicios clave

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La crisis financiera de EsSalud ha encendido las alarmas tanto en el sector empresarial como en la comunidad médica. Alrededor de 50 compañías proveedoras denuncian que la institución mantiene facturas impagas desde el año 2021, acumulando una deuda conjunta estimada en cerca de S/500 millones.

El impacto de estos retrasos abarca desde servicios de tomografía con montos pendientes de S/100 mil hasta laboratorios y centrales de esterilización a los que se les adeuda más de S/5 millones.

Esta severa falta de liquidez ya ha forzado a diversas pequeñas y medianas empresas a quebrar o a aplicar drásticos recortes de personal para asumir compromisos tributarios y aduaneros, según testimonios de los propios afectados: “Éramos sesenta personas, ahora somos veintitrés personas”.

Impacto directo en pacientes y stock de medicinas

El estrangulamiento económico del Seguro Social ha empezado a trasladarse a los hospitales mediante el desabastecimiento de insumos críticos y tratamientos esenciales. Usuarios reportan la falta de productos indispensables como calcitriol en ampolla y fármacos oncológicos o antirretrovirales, lo que obliga a pacientes de alta vulnerabilidad a costear los medicamentos con sus propios recursos fuera del sistema.

De acuerdo con información expuesta ante la Comisión de Salud del Congreso, la disponibilidad nacional de insumos de laboratorio descendió a cerca del 83%, un panorama que se agrava con el colapso administrativo reflejado en casi cuatro millones de citas médicas pendientes acumuladas entre marzo y septiembre.

Sinceramiento de pasivos y plan de priorización institucional

Frente a la escalada de reclamos y resoluciones judiciales de pago que exigen la cancelación inmediata de las obligaciones, la presidenta ejecutiva de la entidad, Zulema Tomás, admitió la gravedad del déficit: “Estamos en un proceso de sinceramiento y evaluación de la parte financiera y efectivamente tenemos deudas”.

La funcionaria precisó que la institución elabora un esquema de priorización para amortizar los pagos pendientes atendiendo a las patologías más recurrentes y de mayor gravedad, con el fin de recuperar la confianza comercial y evitar la suspensión total del suministro.

Todo ello en un contexto donde más del 57% del presupuesto anual de EsSalud, superior a S/10.600 millones, se destina al pago de planillas y locadores de servicios.