Un estafador de nacionalidad asiática engañó a los dueños de un chifa en la avenida Aviación con pepitas de oro falsas, por las que pagaron aproximadamente 80 mil dólares.
La transacción ocurrió el 17 de julio, luego de que el sujeto visitara el local durante una semana para ganarse su confianza.
El sujeto ingresó el 13 de julio como cliente y mostró un testamento antiguo escrito en chino, alegando haber encontrado oro y necesitar un socio de confianza.
Los dueños, Mariluz y su esposo, retiraron 42 mil dólares de sus ahorros para completar el pago a los otros tres supuestos socios, con la promesa de quedarse con el 50% de las ganancias.
Al día siguiente de la transacción, el estafador cortó un pedazo del falso oro para demostrar su autenticidad. Sin embargo, realizó un cambiazo y llevó a la entidad donde certificaron que era oro de 22 y 18 quilates. Posteriormente, dejó un pedazo de cobre, revelando el engaño.
El estafador, que había firmado un contrato de dos años y no hablaba español, se comunicó con el dueño por su nacionalidad compartida. La pareja perdió todos sus ahorros, fruto de años de trabajo en su negocio. La estafa quedó al descubierto cuando el sujeto dejó un pedazo de cobre en lugar del oro prometido.