
“Nunca lo he contado”, dijo Ethel Pozo al recordar el día que supo que Roberto Martínez le había sido infiel a su madre.
La conductora reveló que este hombre, a quien consideraba una figura paterna, le había jurado que “jamás miraría a otra mujer que no fuera mi mamá”.
Tenía 15 años cuando escuchó esas promesas que hoy definen como una mentira que la marcó para siempre.
La respuesta está en la confianza que depositó en él cuando era adolescente. Ethel Pozo confesó que le creyó al esposo de su madre cuando este le negaba los rumores de infidelidad que ya circulaban en Magaly TV La Firme.
Con 17 años, un amigo la llamó para decirle que había visto a Roberto con otra mujer en un chifa del Polo, y esa noticia la devastó por completo.
Tras recibir la llamada de su amigo, la periodista decidió confrontar a Roberto Martínez. La conductora relató que sostuvo una conversación “horrible y fuerte” con él, en la que el hombre le mintió descaradamente.
“Me mintió como le mintió a mi mamá y le mintió a todo el mundo”, sentenció.
Magaly Medina recordó en su programa que los rumores sobre la infidelidad de Roberto Martínez llegaban desde el norte, y que incluso hablaron con el novio argentino de la amante para confirmar el affaire.
La conductora de Magaly TV La Firme reveló que sus investigadores novatos movían unidades móviles para seguir las pistas, aunque a veces llegaban tarde.
Ethel Pozo confesó que vivió muchos años odiando a Viviana, la mujer con quien Roberto Martínez terminó casándose.
La conductora la consideraba responsable de haber destruido su hogar, y su sentimiento de rencor era tan fuerte como el que le tenía al propio Roberto. Esa herida, confesó, aún no la ha superado por completo.
Magaly Medina reflexionó sobre el caso y aconsejó que, aunque no se vuelva a hablar con esa persona, siempre hay que perdonar para vivir en paz.
La periodista consideró que arrastrar rencores del pasado convierte a las personas en esclavas de sus recuerdos y les impide disfrutar el presente. “Hay que perdonar lo que ya pasó”, sentenció.