Jesicca Castro, expareja de Bryan Huayllapuma, un instructor policial , denunció que la comisaría de Zapallal, distrito de Puente Piedra, no aceptó su denuncia pese a presentar pruebas de agresión física y psicológica y que el efectivo continúa dando clases en la escuela de policías.
La mujer declaró que “temo por mi vida y la de mi pequeña”, luego de que el suboficial la golpeara y amenazara con un arma y un cuchillo.
La denunciante acudió a la comisaría de Zapallal para colocar su denuncia, pero los agentes no la aceptaron y la derivaron de una dependencia a otra, entre delitos y familia.
Recién el día 11, casi a las 4 de la tarde, logró sentar la denuncia y acceder al médico legista, pese a que la agresión ocurrió el día 10.
El efectivo, que tenía una orden de alejamiento vigente, no fue detenido pese a estar en flagrancia, según relató la víctima.
La expareja del instructor reveló que la madre del efectivo le dio instrucciones para mentir en la declaración:”puedes decirle, pero ella está mal de la cabeza, ella no actúa en su sentido”.
La denunciante afirmó que ambas planificaron cómo atacarla y que el policía transfirió sus propiedades y su vehículo a nombre de su madre para evitar que su hija reciba algún beneficio.
La mujer contó que el instructor la golpeó, la ahorcó y la amenazó con un arma en la cabeza y con un cuchillo, incluso con su hija en brazos. “Me ha puesto el arma en la cabeza”, declaró, y afirmó que también golpeó a la menor: “le he golpeado su cabecita contra el draybol”.
La denunciante escapó a las dos de la madrugada hacia Cajamarca, pero regresó a Lima porque el agresor y su madre amenazaron con botar sus pertenencias.
La víctima aseguró que teme por su vida y la de su hija, ya que ha presentado reiteradas denuncias sin que el efectivo sea detenido, pese a la orden de alejamiento.
El Ministerio de la Mujer brindó apoyo a la denunciante, quien también recibió asesoría de un particular en Puente Piedra.
La mujer exige a las autoridades que actúen ante los hechos, ya que el instructor continúa trabajando en la escuela de policías, según confirmó la denunciante.