
La explosión de un power bank en un gimnasio en Kazajistán dejó a una joven de 27 años con quemaduras de tercer grado en el rostro y la cabeza.
La víctima que fue identificada como Dilyara Khamzina acababa de terminar su rutina de ejercicios cuando el dispositivo se prendió en llamas dentro de su cartera, en cuestión de segundos.
El incidente ocurrió cuando un cargador portátil explotó repentinamente dentro del bolso de Dilyara Khamzina, desatando el pánico en el gimnasio donde se encontraba. La joven sufrió quemaduras graves en el rostro y la cabeza, aunque inicialmente rechazó recibir atención médica.
Las cámaras de seguridad muestran que la joven acababa de terminar su rutina en el gimnasio cuando una detonación se produjo dentro de su bolso. En cuestión de segundos, comenzó a salir humo y las llamas alcanzaron su cabello.
El caso ha generado preocupación, pues millones de personas utilizan a diario los power banks en todo el mundo, y ha reavivado el debate sobre los riesgos de emplear baterías de litio defectuosas o de baja calidad.
En el caso de la joven de 27 años, quien en un primer momento rechazó recibir atención médica, finalmente se trasladó a un centro especializado en quemaduras, donde los médicos le brindaron tratamiento.