
Un sujeto encapuchado colocó un explosivo en la puerta de una cevichería en Tumbes, destruyendo la fachada del local y afectando un vehículo estacionado. El atentado ocurrió a la 1:30 de la madrugada en plena celebración por el Día de la Madre. Las cámaras de seguridad captaron al agresor, vestido con polera negra y gorra, caminando sospechosamente por la calle antes de dejar el artefacto explosivo en la entrada del negocio.
Un vecino que se percató del macabro hecho gritó desesperadamente para alertar al propietario segundos antes de la detonación. Su rápida reacción evitó una tragedia mayor. Sin embargo, la explosión hizo remecer toda la zona y causó daños significativos en la fachada del local, así como en un automóvil que se encontraba estacionado en las inmediaciones.
El propietario del negocio, quien prefirió reservar su identidad por seguridad, reveló que viene siendo extorsionado desde hace 15 días. La primera amenaza la recibió el Día de la Madre, aproximadamente a las 11:45 a.m., a través de un mensaje intimidante. “Me decían que tenía que cumplir con la entrega de 15 mil soles, y luego me hicieron un descuento a 7 mil soles”, declaró el empresario.
Pese a que la víctima ya presentó varias denuncias en la comisaría de su distrito, las extorsiones no cesaron. Los criminales continuaron presionando al comerciante hasta que, al no recibir el pago, ejecutaron el atentado con dinamita. El empresario manifestó su temor ante la posibilidad de que los delincuentes regresen en cualquier momento para atacarlo nuevamente.
Las imágenes de seguridad muestran el preciso instante en que el encapuchado deja el paquete explosivo en la puerta del local. Un vecino que observaba desde su ventana alcanzó a divisar la situación y gritó con todas sus fuerzas para advertir al dueño. “El terror se apoderó del vecino al ser testigo del atentado con explosivo”, relataron testigos. Pese a la advertencia, la detonación ocurrió segundos después.
El atentado ocurrió en plena vía pública de Tumbes, una región fronteriza que enfrenta un creciente problema de extorsión y crimen organizado. Las autoridades aún no han reportado detenciones vinculadas al caso. La Policía Nacional revisa las cámaras de seguridad para identificar al sujeto encapuchado. Mientras tanto, el dueño de la cevichería vive con zozobra y exige protección ante el temor de un nuevo ataque.