
El director general de Fe y Alegría en el Perú, padre Ernesto Cavassa, afirmó que la educación pública gratuita puede ser de calidad, como lo demuestra el modelo que aplican en los 60 colegios que administran en el país desde 1966.
El religioso destacó que la clave está en la gestión, la selección de docentes y el acompañamiento a los estudiantes más vulnerables.
El padre Cavassa relató que Fe y Alegría nació en Venezuela, en el barrio de Catia, cuando un obrero y su esposa con 8 hijos ofrecieron el primer piso de su casa para que los niños del barrio tuvieran una escuela.
En el Perú, la institución comenzó en 1966 con cinco colegios a la vez, llamados “los quintillizos”, que iniciaron con aulas de esteras en barrios periféricos urbanos.
Desde entonces, han graduado a más de 100 mil exalumnos y atienden al 1% de la población escolar del país, priorizando a los estudiantes más vulnerables.
El director general explicó que los colegios de Fe y Alegría son públicos y gratuitos, financiados por el Estado, que paga los sueldos de los docentes.
La diferencia está en la administración, que está a cargo de la entidad.
“Hay estudios sobre eso, no lo decimos nosotros, sino que la gestión hace posible que efectivamente los colegios sean de calidad”, señaló Cavassa.
El religioso destacó que la selección de docentes y su formación son claves para lograr altos estándares.
“Es necesario que haya una buena formación inicial docente. Después habrá una formación docente en servicio, en el aula”, afirmó.
También subrayó que los chicos de hoy no son los de hace 10 años, por lo que los docentes deben estar preparados para los desafíos de la inteligencia artificial y las plataformas digitales.
“La preparación que tienen que tener ellos supone realmente algo que tiene que ser de mucha calidad”, agregó.
El padre Cavassa advirtió que el avance de la inteligencia artificial está cambiando el panorama educativo y que los docentes deben actualizarse permanentemente.
“Acabo de tener una reunión con ellos hace muy poco, todos unos desafíos muy difíciles”, comentó. Señaló que países nórdicos están volviendo a los libros y a la escritura a mano para recuperar habilidades y destrezas que se están perdiendo.
“Porque se han dado cuenta que hay habilidades, destrezas que se están perdiendo precisamente por no estarlas utilizando”, explicó.
El director general destacó la necesidad de implementar en el Perú una escuela de formación de formadores que capacite permanentemente a los docentes.
También expresó su solidaridad con las víctimas de los sismos en Colombia, Venezuela y Junín, donde la institución también tiene presencia.
“Si bien no hemos sido directamente afectados, sin embargo, por supuesto, alumnos, exalumnos, padres de familia nuestros en esos países y en Junín, pues sí que han tenido que sufrir lo que ha sido el sismo”, manifestó.