
Un nuevo caso de violencia contra la mujer conmociona a la región de La Libertad. Lorena Llanos Chávez, una gestante de 34 semanas, fue asesinada en el distrito de Sayapullo, provincia de Gran Chimú, luego de que su expareja presuntamente detonara un explosivo en su contra.
La víctima y el bebé que esperaba fallecieron en el lugar. El presunto agresor, identificado como Cruzado Crespín, sobrevivió al ataque, pero sufrió la amputación de ambos brazos a causa de la explosión.
El caso ha generado indignación y reavivado el llamado a reforzar las acciones para prevenir la violencia de género.
De acuerdo con la información preliminar, Lorena Llanos Chávez había decidido terminar su relación con su expareja.
Sin embargo, el hombre no habría aceptado la separación y, presuntamente bajo los efectos del alcohol, detonó un cartucho de dinamita contra la gestante.
La explosión acabó con la vida de Lorena y del bebé que esperaba, ambos de forma inmediata. El presunto agresor sobrevivió al estallido y quedó gravemente herido.
Según el parte médico, el hombre sufrió “amputación traumática secundaria a explosivo de ambas extremidades superiores y fractura de húmero izquierdo”. De acuerdo con las primeras investigaciones, el sujeto se dedicaría a la minería ilegal.
Tras la explosión, el presunto feminicida fue trasladado desde el distrito de Sayapullo hasta el Hospital Regional de Trujillo, donde permanece internado bajo custodia policial mientras recibe atención médica.
La doctora que atendió al paciente confirmó que la detonación provocó la muerte de Lorena Llanos Chávez y del bebé que gestaba.
Las autoridades investigan el caso como un presunto feminicidio y continúan con las diligencias para determinar las responsabilidades penales del agresor, quien podría afrontar cargos por este crimen.