
La costa peruana atraviesa un invierno inusual marcado por temperaturas significativamente más altas de lo habitual.
Según el hombre del tiempo Abraham Levy, este comportamiento responde a un fenómeno de El Niño de escala global que viene alterando las condiciones climáticas en distintas partes del mundo.
Abraham Levy advirtió que las altas temperaturas en la costa peruana podrían prolongarse hasta agosto o septiembre, pese a encontrarnos en plena temporada de invierno.
Según explicó, el escenario estará marcado por jornadas con brillo solar, aunque no se descarta la presencia ocasional de lloviznas.
Asimismo, señaló que entre agosto y octubre se registraría un descenso gradual de las temperaturas. Sin embargo, alertó que el próximo verano podría ser especialmente intenso si el fenómeno de El Niño mantiene la fuerza que muestra actualmente.
El actual fenómeno de El Niño figura entre los más relevantes registrados desde 1950. Abraham Levy explicó que el debilitamiento de los vientos alisios permite que las aguas cálidas del Pacífico occidental se desplacen hacia Sudamérica, elevando la temperatura a lo largo de toda la franja ecuatorial.
Asimismo, señaló que Lima registra actualmente temperaturas entre 4 y 5 grados por encima de los valores habituales para esta época del año.
Este calentamiento también se percibe en el mar, donde playas como La Herradura y sectores de la Costa Verde presentan aguas más tibias de lo normal, incluso superiores a las que suelen registrarse durante un verano convencional.
El fenómeno de El Niño no solo eleva las temperaturas en la costa peruana, sino que también impacta actividades clave como la agricultura y la pesca entre los meses de mayo y noviembre. Durante este periodo, las alteraciones térmicas modifican las condiciones habituales del océano y de los ecosistemas productivos.
Entre diciembre y abril, coincidiendo con la temporada de lluvias, el fenómeno puede alterar los patrones de precipitación y generar lluvias más intensas en zonas donde normalmente no se registran eventos de gran magnitud.
Abraham Levy explicó que El Niño forma parte de la variabilidad natural del clima. Sin embargo, advirtió que la intensidad de los eventos recientes, con temperaturas más elevadas y precipitaciones más extremas, refleja los efectos del calentamiento global y del cambio climático sobre el planeta.