
La presidenta Keiko Fujimori advirtió que su gobierno será “implacable” con los policías que se pongan al servicio del crimen organizado y anunció que la lucha contra la inseguridad incluirá el uso de las Fuerzas Armadas durante estados de emergencia, así como una reforma penitenciaria para que las cárceles dejen de ser “centros de operaciones del crimen organizado”.
En su primer discurso a la nación, la mandataria señaló que irán tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal, y que fortalecerán los sistemas de inteligencia para desarticular estas organizaciones desde sus cabecillas y sus estructuras económicas.
La presidenta fue tajante al advertir que su gobierno no tolerará la corrupción dentro de la Policía Nacional.
“Ningún miembro de la Policía Nacional que se ponga al servicio del delito encontrará protección en nuestro gobierno”, declaró.
Fujimori señaló que quienes deshonren la institución “responderán ante la justicia con todo el peso de la ley”.
La mandataria también anunció que se instaurará un “sistema permanente de reconocimiento al mérito” para el personal policial que arriesga su vida, con el objetivo de construir “una policía donde el ejemplo sea distinguido, la honestidad sea respetada y el compromiso con la ley sea motivo de orgullo nacional”.
La presidenta señaló que la lucha no será únicamente contra el delincuente común, sino que irán tras las organizaciones criminales en su conjunto.
“Iremos tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal”, afirmó. P
ara ello, se fortalecerán los sistemas de inteligencia y se implementarán herramientas de inteligencia artificial para anticipar y mapear el delito.
Fujimori también anunció una “profunda reforma penitenciaria” para que las cárceles dejen de ser centros de operaciones de las bandas criminales.
La mandataria anunció que, durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional.
“Ahí donde el crimen organizado, el narcotráfico, la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del gobierno”, señaló.
El objetivo es “restablecer plenamente la autoridad del Estado y devolver esos territorios a los ciudadanos”.
Fujimori también anunció un proceso de modernización tecnológica con sistemas de videovigilancia interconectados y centros de comando para una respuesta rápida y coordinada.