
Durante la gestión de José María Balcázar, el despacho presidencial gastó 5,500 soles diarios en alimentación, adjudicó un contrato de internet y realizó viajes a Lambayeque, mientras tramita una pensión vitalicia.
El despacho presidencial llegó a gastar 5,500 soles al día en alimentación, incluyendo las mejores carnes, verduras y frutas.
Además, se adjudicó un contrato de 1.7 millones de soles para el servicio de internet, casi 48,000 soles por mes, a una empresa que hasta mayo registraba una sanción del Tribunal de Contrataciones por casi 8,000 soles.
A esto se suman sus frecuentes viajes a Lambayeque, que han costado más de 1 millón de soles al Estado.
Dos de los escoltas de Balcázar no realizaron el curso obligatorio de protección de personalidades, mientras que otros captados en una discoteca mientras el presidente cumplía actividades oficiales.
Además de los gastos, los discursos de Balcázar generaron cuestionamientos, como su respaldo al preso Pedro Castillo, y hasta su anillo de seguridad terminó bajo la lupa.
Mientras tanto, Balcázar tramita una pensión vitalicia que sería pagada con el dinero de todos los peruanos.