
En un partido dramático de inicio a fin por los dieciseisavos de final, la Selección de Inglaterra derrotó con lo justo a la República Democrática del Congo gracias a una aparición salvadora de su goleador e histórico capitán, Harry Kane.
El conjunto africano jugó un partidazo y estuvo a punto de firmar el batacazo de la jornada, pero la jerarquía británica terminó pesando en el momento más caliente.
El encuentro disputado en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta se le complicó muchísimo más de lo esperado al cuadro dirigido por Thomas Tuchel.
La RD Congo saltó a la cancha sin complejos, complicando el mediocampo inglés con un despliegue físico brutal y transiciones rápidas que encendieron las alarmas en el banco europeo al abrir el marcador a los 7′ por intermedio de Brian Cipenga.
Sin embargo, la historia deportiva del cuadro inglés empezó a pesar más en el campo de juego, hasta que a los 75′ apareció Harry Kane para conectar de cabeza un centro al corazón del área, y cuando el fantasma del suplementario rondaba el estadio, volvió a aparecer el goleador histórico para sacar un potente remate y decretar el 2-1 a los 86′.
Con este agónico resultado, la selección de Inglaterra respira hondo, esquiva la humillación y se mete oficialmente en los octavos de final, donde su rival será uno de los anfitriones del torneo, México, el próximo 5 de julio en duelo programado para las 19:00 horas.