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El popular creador de contenido MrBeast sorprendió a su audiencia al coordinar una transmisión simultánea desde el corazón de la Amazonía hacia locaciones remotas ubicadas en la Antártida y en el desierto del Perú.
La cobertura fue posible tras encontrar un claro en la densa vegetación tropical que permitiera el contacto directo con la constelación orbital de Starlink, momento que el propio realizador detalló ante las cámaras: “Ahora que no estamos rodeados de árboles, pude instalar un Starlink. Vamos a hacer una videollamada por FaceTime con los demás”.
Gracias a este despliegue, el equipo en la selva logró concretar una videollamada sin fisuras con los grupos desplegados en los otros dos continentes y climas adversos.
A diferencia de sus desafíos anteriores donde recurría a rescatistas o guías tradicionales, el youtuber apostó íntegramente por la asistencia digital en tiempo real para sortear los peligros del entorno: “Aunque la última vez había un experto en supervivencia ayudándonos en cada paso, pero esta vez traje a un experto en todo lo que se imaginen”.
Acto seguido, puso a prueba la herramienta consultándole: “Oye, Gemini! ¿Cómo convierto colchones, bambú y una cuerda para hacer una balsa?”. La inteligencia artificial resolvió las instrucciones técnicas de fabricación sobre la marcha, una dinámica interactiva que también replicó el equipo ubicado en el desierto peruano, mientras los miembros apostados en el continente blanco aprovecharon el ancho de banda satelital para llamar a sus familias.
El enlace en puntos tan inaccesibles del mapa se sustenta en la tecnología Direct to Cell de Starlink, compuesta por satélites en órbita terrestre baja situados a unos 500 kilómetros de altitud que operan como torres celulares espaciales mediante módems eNodeB y enlaces láser.
Este sistema capta frecuencias LTE convencionales y retransmite los paquetes de datos hacia estaciones terrestres o gateways, corrigiendo el efecto Doppler en milisegundos para evitar desconexiones ante la enorme velocidad de desplazamiento orbital.
Gracias a este desarrollo, cualquier teléfono inteligente estándar con vista despejada al cielo puede establecer enlaces de voz, videollamadas o navegación web sin necesidad de adaptar antenas complejas o instalar programas complementarios.